La comunidad educativa del CEIP Tierno Galván, en Corrales (Huelva), se ha concentrado este viernes para reclamar más recursos humanos ante una situación que califican de “crítica” en la atención al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE). Alrededor de 200 familias, junto al equipo docente y directivo del centro, han participado en una protesta convocada por la AMPA ‘A orillas del río’, visibilizando un problema que, aseguran, afecta al funcionamiento de todo el colegio.
El acto ha servido también para dar voz a un manifiesto en el que las familias han expuesto con claridad el alcance de la situación. “No hablamos de casos aislados, sino de una realidad que atraviesa cada aula”, han trasladado. El centro cuenta con un número elevado de alumnos que requieren apoyo especializado, pero los recursos actuales -profesorado de Pedagogía Terapéutica (PT), Audición y Lenguaje (AL) y Personal Técnico de Integración Social (PTIS)- resultan claramente insuficientes.
La consecuencia es directa: los especialistas están desbordados y deben centrarse en los casos más urgentes, dejando sin la atención necesaria a otros alumnos. “Cuando faltan recursos, la calidad educativa se resiente para todos”, han subrayado durante la lectura. No se trata, como han insistido, de una demanda sectorial, sino de “una carencia que impacta en el conjunto del alumnado”.
A esta situación se suma un problema estructural que agrava el escenario: el retraso en las evaluaciones psicopedagógicas. Según denuncian las familias, hay alumnos que llevan más de un año y medio esperando ser valorados, un paso imprescindible para acceder a los apoyos que necesitan. Este bloqueo genera un efecto en cadena: sin evaluación no hay recursos, y sin recursos, la sobrecarga en el aula se perpetúa.
Y, mientras tanto, son los tutores los que asumen una responsabilidad que excede, en muchos casos, sus posibilidades. Atienden, sin el respaldo suficiente, a alumnado con perfiles diversos como trastornos del espectro autista (TEA), TDAH, dislexia o altas capacidades. “El esfuerzo de los docentes es incuestionable, pero no pueden multiplicarse”, han destacado las familias, que advierten de que esta situación dificulta una atención individualizada y compromete el ritmo de aprendizaje del grupo.
En los últimos meses, la AMPA ha mantenido reuniones con el equipo directivo y con la Delegación de Desarrollo Educativo en Huelva, consiguiendo que la inspección educativa haya visitado el centro y se haya avanzado en la actualización del censo de alumnado con necesidades específicas. Sin embargo, consideran que las medidas adoptadas son insuficientes y que la lista de espera sigue siendo “inasumible”.
Durante la concentración, las familias han reconocido estos pasos, pero han querido dejar claro que “los parches ya no bastan”. La reivindicación es concreta: contar con una dotación estable de profesionales que se ajuste a la realidad del centro y permita garantizar una educación equitativa. Y es que “la atención a la diversidad no puede depender de los recursos que haya en cada momento. Es un derecho”, han defendido. Un derecho que, como han recordado, “no solo afecta al alumnado con necesidades específicas, sino al equilibrio de todo el sistema educativo dentro del centro”.
Desde el centro educativo han anunciado que esta movilización no es un hecho aislado y ya preparan una reunión en las próximas semanas para coordinar nuevas acciones que les lleven a lograr los medios necesarios para que el CEIP Tierno Galván pueda ofrecer una educación de calidad, sin excepciones y con garantías para todo su alumnado.













