La lección de los estudiantes contra el genocidio en Palestina

La lucha por la causa palestina tiene un claro protagonista en España. Sus grandes artífices no se limitan a acudir a una manifestación. Tampoco a realizar manifestaciones públicas esporádicas. Ellos, o ellas, van mucho más allá. Lo hacen a diario, a cada instante. Empezaron hace dos semanas. Y aún siguen. Firmes, en pie, en la lucha.

Son los estudiantes de las universidades españolas, principalmente de aquellas que tienen acuerdos con Israel. Hace 15 días iniciaron una acampada en sus campus para reclamar el fin del genocidio en Palestina y, transcurrido este periodo, no solo no se cansan, sino que incrementan su activa implicación.

Un caso especialmente llamativo es el que sucede en la Universidad de Huelva (UHU), institución que no tiene ningún acuerdo con Israel, pero «queremos solidarizarnos con los compañeros de las otras acampadas donde sus universidades sí tienen acuerdos» con el Gobierno de Netanyahu, destaca una de sus promotoras, Lourdes Ramírez.

«Lo que nos motivó a hacer la acampada fue la necesidad de luchar por los derechos de Palestina» y acabar con el «exterminio» que está sufriendo ese pueblo mientras «el mundo sigue con los ojos tapados», prosigue Ramírez, que emprendió esta iniciativa junto a otras dos compañeras, Mari Paz Ortega y Hajar Maqboul.

Dos semanas después de su inicio, Ramírez valora de forma muy positiva el desarrollo de la acampada. «Va muy bien, la gente se está solidarizando con nosotros, incluido gente de la calle y varias profesoras de la Facultad de Trabajo Social», explica esta estudiante, que ha atendido la llamada de El Recreo Diario para dar a conocer las reivindicaciones y actividades de este colectivo estudiantil.

Y es que la acampada no se limita a una mera sentada reivindicativa. «Estamos llevando a cabo un itinerario en el que realizamos diferentes actividades», fundamentalmente para concienciar a la población sobre «lo que está ocurriendo ahora», pues «sorprendentemente hay gente que no lo sabe», señala.

Entre estas actividades se encuentra, como ejemplo, «un taller sobre por qué está ocurriendo esto y de donde viene», para lo que «contamos con dos testimonios de dos compañeros de Palestina que nos explicaban cómo era su vida antes de que este genocidio llegara a este nivel», explica.

Lourdes Ramírez tiene muy claro «lo que pedimos desde nuestra acampada: un alto al fuego, que no se siga comercializando con armas y que las universidades rompan acuerdos con Israel», subraya esta impulsora de la acampada de la Universidad de Huelva, donde están convencidos de que lo de Palestina no es una guerra, sino «un genocidio, una auténtica locura» que sucede mientras «el mundo está callado», lamenta.

«Llevamos siete meses de genocidio televisado pero 76 años luchando por vivir de una manera digna», por lo que «bastante tarde nos hemos empezado a movilizar los estudiantes», concluye Lourdes Ramírez, que espera que estas iniciativas contribuyan a acabar con el sufrimiento del pueblo palestino.

Pabilo Editorial