Los polis escolares que vigilan la ortografía

Hace unas semanas el CEIP San Francisco Solano de la localidad cordobesa de Montoro se hizo ver en toda España por el zasca lingüístico que dos escolares dieron a Pablo Motos por sus repetidas “gracias” sobre el habla andaluza. Pero ese vídeo no fue flor de un día, sino que lleva detrás todo un trabajo de clase que llevó a formar la divertida y didáctica ‘Brigada Policial Ortográfica’, unos polis escolares que vigilan el buen uso de la ortografía y la gramática, y que dan difusión a su trabajo a través del canal de Youtube Radio School Solano TV.

Iniciada por Rafael Madueño, tutor de 5º de Primaria, como una actividad en su clase, esta peculiar brigada, como explica el propio Madueño a El Recreo Diario “nació como una consecuencia lógica al dominio de la ortografía que había alcanzado un grupo de alumnos y alumnas, que este curso han dejado el colegio y están cursando 1º de ESO, debido al trabajo sistemático que habíamos realizado con ellos, prácticamente a diario durante los tres últimos cursos, a través de un juego de unos diez minutos de duración en el que los niños y niñas debían separar en sílabas la palabra que se les proponía, explicar por qué llevaba o no llevaba tilde para, finalmente, deletrear dicha palabra. El primer programa de la “Brigada” se grabó a finales de 2019, cuando este grupo se encontraba en 6º curso”.

De esta manera, “los distintos programas que emitimos en nuestro canal de televisión son la continuación más lúdica, pero no por ello menos efectiva y didáctica, del trabajo que realizamos en el aula con nuestro alumnado y tenemos muy en cuenta las inquietudes personales de nuestros niños y niñas”.

Continuando con su explicación sobre esta original actividad de aula, Rafael Madueño indica que con la “Brigada” “buscábamos conjugar, por tanto, un mayor tiempo de lectura en nuestro alumnado, junto con la idea de poner en práctica los conocimientos adquiridos a través de este juego, prestando especial atención a errores en tildes y tildes diacríticas, que suelen ser los más usuales en prensa, sin perder de vista el resto de posibles faltas de ortografía y errores gramaticales, como pueden ser los laísmos, leísmos, etc. La única premisa era que estos errores deberían ser encontrados en prensa, libros de texto o en los libros que elegían para sus lecturas trimestrales. La idea de convertirse en investigadores que pudieran corregir a profesionales de la comunicación sedujo rápidamente a nuestros inspectores e inspectoras, haciendo que la “Brigada” no haya dejado de crecer”.

El imprescindible papel de las familias

“Es obligatorio también resaltar el papel de las familias para que los contenidos de la “Brigada” hayan alcanzado el nivel de calidad que han llegado a tener”, indica Madueño, quien ha querido aprovechar este reportaje para poner en valor “el trabajo y la implicación de padres y madres como Ana, Carmen, Toñi, Santi… y todos y todas las que se han volcado con nuestro trabajo en los programas que llevamos a cabo en nuestro canal de televisión”.

“Y es que en el colegio trabajamos los guiones, la ortografía de los mismos, el vocabulario y los aspectos relacionados con el lenguaje paraverbal y no verbal, pero estos programas se graban, en su mayoría y más desde que nos asola la pandemia, en horario no lectivo y es imprescindible que la familia colabore y supervise el trabajo de sus hijos e hijas, y sea receptiva con las ideas sobre edición y grabación que se les proponen desde el colegio, puesto que desde el primer programa de nuestra Brigada Policial Ortográfica”, esta ha corrido a cargo de los alumnos con la intención de trabajar y mejorar el desarrollo de la Competencia Digital. Del mismo modo, tanto el vestuario, como la localización la hemos dejado a cargo de la imaginación de nuestros inspectores e inspectoras, al igual que el atrezo.

“No debemos olvidar que en Educación lo que realmente funciona es el binomio familia- escuela y este programa es prueba de ello”, concluye Rafael Madueño, el ‘inspector jefe’ de una brigada con la que ha conseguido y está consiguiendo todo un desarrollo global de su alumnado a través de la importancia de la comprensión lectora y el buen uso del lenguaje. ¡Mucho ojo con esta brigada! ¡Gracias por vuestra vigilancia!

Pabilo Editorial