Emilio Martín: “Lo que aprendí en el cole y el instituto me ha hecho ser la persona que soy”

Dos veces campeón del mundo de duatlón, Emilio Martín echa de menos no haber aprendido suficiente inglés en su etapa escolar, algo que le hubiera venido muy bien al viajar por todo el mundo en su campeonatos. Desde su etapa del V Centenario ya se recuerda a sí mismo corriendo. Pero lo que también le inculcaron fue la disciplina suficiente y los hábitos para tener la exigencia y ser todo un campeón. Martín ha tenido buenos maestros, y no solo de educación física, y eso él, pese al paso del tiempo, no lo olvida.

Emilio Martín (izqda.) en su etapa escolar en colegio V Centenario de Huelva.

¿Dónde estudió Emilio Martín?

—En el Colegio Quinto Centenario de Huelva capital.

¿Y cuáles son tus primeros recuerdos de colegio?

—Pues recuerdo que antes de entrar en el colegio estudiábamos en una escuela de preescolar llamada ‘Garbancito’ y me recuerdo corriendo alrededor del edificio porque era una actividad que hacíamos; luego ya entramos en el colegio recién inaugurado que era mucho más grande.

Es curioso que ya tan pequeño te recuerdes corriendo…

—Sí, y era muy rápido ya, pero había una niña que siempre me ganaba.

Y en el recreo, ¿no jugabas al fútbol como era lo habitual?

—Recuerdo que jugábamos a perro, no sé qué otro nombre tendrá, pero te colocabas en extremos de la pista con otros niños y corrías para que no te alcanzaran o si no te la quedabas. También me encantaba jugar a fútbol, pero en el Quinto Centenario no teníamos pelota de fútbol y la fabricábamos con papel; he sido muy futbolero de pequeño, aunque era bastante malo.

Y en la bicicleta, ¿cómo empezaste?

—Pues con mis primas del pueblo en Villanueva de los Castillejos, y además me caía como todo el mundo. Porque además empecé sin ruedines atrás. Recuerdo que una de las bicicletas de mis primas era una BH azul y la otra era rosa, aunque no me acuerdo de la marca.

¿Te ha ayudado el colegio a mantener la disciplina necesaria para un duatlón?

—Al final en el colegio te exigen tener disciplina y cumplir con los objetivos y eso se aplica a cualquier ámbito de la vida. En mi caso tanto lo que aprendí en el colegio como en el instituto me han hecho ser lo que soy hoy como persona.

¿Recuerdas a algún profesor con especial cariño? ¿Mantienes contacto con ellos?

—Contacto no mantengo pero si me cruzo con ellos sí me paro a saludar y a hablar y si tuviera que quedarme con alguien quizá con nuestra maestra María Victoria, de nuestros primeros años de Primaria. Era una mujer muy cariñosa y que pese a tener ya cierta edad entonces se preocupaba por la educación física más que otros maestros más jóvenes. Organizaba torneos de fútbol mixto y con equipos por sorteo, niños y niñas por igual, además me gustaba cómo explicaba las cosas.

¿Te sientes orgulloso de tu educación? ¿La repetirías para tus hijos?

—Sí, de hecho con el mayor hemos dado muchas vueltas para ver a qué colegio llevarlo, aunque influyen muchos factores, pero sí me gustaría que tuviera una educación como la que tuve yo con las diferencias obvias de la época, claro está. Recuerdo que yo tenía algún profesor que fumaba en clase y eso ahora es inadmisible. Pero en general sí me siento muy orgulloso de la educación que tuve con un grupo de maestros bastante buenos y unos compañeros de un barrio humilde pero muy homogéneo.

¿Tienes relación con los colegios? ¿Das charlas o algo parecido?

—He dado alguna charla gracias a un patrocinio que tuve con Asisa, sobre deporte y hábitos saludables. Fue una serie de charlas en las que hubo de todo, ya que aunque tengo cierta presencia no todo el mundo me conoce y había colegios en las que sí investigaban un poco sobre mí y me sentía a gusto y útil y fue una experiencia positiva y se notaba que era bienvenido.

Tú que has estado por medio mundo, ¿aprecias la importancia del inglés?

—Se me da mal, y es de las cosas de las que más me arrepiento; es fundamental que el sistema educativo haga mucho hincapié en el tema del bilingüismo, ya que estamos condenados a hablar inglés por sistema. Por ejemplo para la carrera que cursé, Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, casi toda la literatura está en inglés, por eso yo creo que es fundamental.

¿Qué asignaturas se te daban bien y cuáles mal?

—La Educación Física es la que mejor se me daba y también la Geografía y la Historia, lo que eran Sociales en esa época. Lengua e Inglés se me atravesaban y me costaban más.

Emilio Martín: "Lo que aprendí en el cole y el instituto me ha hecho ser la persona que soy" 1

¿Qué valores se aprenden con la Educación Física y el deporte?

—Muchas cosas. La educación física me ha aportado muchos valores, temas como el sacrificio, la empatía, el compañerismo… En deportes individuales como el que yo he elegido, la constancia y el esfuerzo son importantes. De hecho cuanto más aprendía más se notaba y en la época universitaria ya buscaba autosuperarme mientras que en el colegio y el instituto era lo justo para ir aprobando. La competitividad con uno mismo también es importante y eso es porque he tenido la suerte de tener un entrenador que nos ha apretado siempre respetando a los compañeros, ya que el reto está en la superación propia. Antes me preguntabas por maestros que recordara especialmente y sería injusto no nombrar a los de Educación Física que me han marcado, José Antonio Rebollo y Paco Ojeda. Por ellos también decidí estudiar una carrera vinculada al deporte y yo tuve la suerte de tenerlos cuando en aquella época la Educación Física no estaba tan profesionalizada.

Pabilo Editorial