Radiología: la captura de lo invisible

La radiología tiene algo muy parecido a la magia ya que puedes mirar dentro del cuerpo de las personas y comprobar cómo funcionan. En cierto modo, un radiólogo puede llegar a ser como Harry Potter solo que, en vez de utilizar una varita mágica, utiliza aparatos electrónicos y la ciencia. Pero lo más importante de un radiólogo, al fin y al cabo, es que su trabajo puede servir para salvar vidas y para curar aquellas cosas que nos pueden hacer daño dentro del cuerpo y que ni siquiera notamos porque no podemos verlas. Ellos son nuestros ojos por dentro, los que miran en lo más profundo de nosotros y nos dicen si todo está en su sitio.

Seguro que has oído hablar de los Rayos X e incluso has visto cómo actúan en películas como Star Trek, donde el médico de la nave interestelar Enterprise los utiliza para poder ver “dentro del cuerpo” de los tripulantes cuando estos enferman.

Los Rayos X los descubrió el físico alemán W.C. Röntgen hace más de 100 años  y desde entonces no han parado de utilizarse en medicina para investigar y descubrir lo que las personas tenemos por dentro, cómo enfermamos y por qué enfermamos. A las fotos que se obtienen de nuestro cuerpo las llamamos radiografías y en ellas no solamente podemos ver los huesos, sino también todo el resto de órganos y tejidos, haciéndose visible lo que para el ojo humano es invisible.

Los médicos radiólogos somos hombres y mujeres con “Rayos X” en los ojos. Bueno, los rayos salen de máquinas especiales, cada vez más sofisticadas, que consiguen obtener fotos de gran calidad que luego los radiólogos estudiamos y analizamos. Así podemos saber si una persona que enferma y tiene dolor en el abdomen (la barriga) puede ser debido a una piedra en el riñón, en la vesícula o bien tiene una infección y hay que operarla; seguro que has oído hablar de la apendicitis, una enfermedad muy grave hasta hace unos años pero que ahora se puede diagnosticar con mucha rapidez, lo que permite ponerle un rápido tratamiento.

Pero los radiólogos no solamente utilizamos los Rayos X para ver el cuerpo por dentro; también utilizamos otras energías que nos permiten estudiar y diagnosticar. Entre estas está la Ecografía y la resonancia magnética. ¿Sabías que cuando estabas dentro de la barriga de tu mamá tus padres te pudieron ver como en una televisión, saber si eras un niño o una niña, los movimientos de tus brazos y piernas, cómo te chupabas un dedo e incluso cómo abrías la boca? La ecografía, que utiliza ondas parecidas a las de la radio o la televisión, nos permite estudiar e investigar en tiempo real, como en una película,  tu corazón y del resto de tus órganos, saber cómo circula la sangre y si alguna de las “tuberías” que circulan por dentro del cuerpo están estropeadas.

Pero los radiólogos no solamente nos dedicamos a mirar y diagnosticar, sino que también podemos navegar por dentro de los canales y tuberías del cuerpo entrando por pequeños agujeros que hacemos en la piel y llegar hasta los sitios donde existe enfermedad y allí poner medicamentos para curar las enfermedades. Somos como los fontaneros del cuerpo; cuando algo está tapado y no deja pasar sangre, orina o la bilis, mediante unos pequeños tubos que van guiados por los Rayos X podemos desatascar la obstrucción. En otras ocasiones lo que ocurre es que esos tubos se rompen y es necesario taparlos para que las personas no enfermen o se mueran por perder mucha sangre. Los médicos radiólogos circulamos a toda velocidad con la ayuda de “nuestros ojos especiales” y de esos pequeños tubos (como coches dentro de las arterias y venas) podemos tapar esos agujeros sin necesidad de operar a los pacientes. 

Como verás, es una profesión apasionante, donde además de curar enfermedades y aliviar el dolor, podemos investigar, descubrir por qué enfermamos y qué parte de nuestro cuerpo es la que está enferma y así llegar a esa zona lo antes posible para poder tratarla y curarla.
¿Y qué hay que hacer para ser médico radiólogo? Bueno, hay que estudiar en la Universidad para ser médico y luego estar varios años en un hospital estudiando y trabajando para finalmente llegar a descubrir y entender lo que los Rayos X, la ecografía o la resonancia magnética nos muestran. Es cierto que hay que estudiar mucho pero puedo asegurarte ¡que es apasionante!

Teresa Moreno Sánchez
Radióloga intervencionista del Hospital Juan Ramón Jiménez
Expresidenta de la Sociedad Española de Radiología Vascular

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